El desarrollo del juego de bingo exige cierta concentración en el aficionado para poder completar las líneas, figuras y cartones que puede proponer el entretenimiento.
Aunque el bingo puede ser jugado por niños de corta edad en las escuelas a modo de aprendizaje, incluso en el contexto educativo se debe desarrollar una correcta concentración para que el aprendizaje sea efectivo.
Nos es necesaria una visión fija, tampoco es prudente disfrutar el juego sin acompañarlo de bebidas o refrigerios. Es necesario observar el cartón con atención y escuchar los números en el momento oportuno para poder completar un juego y obtener algún premio.
Broma o estrategia
Durante el juego de bingo en los momentos finales se vive mucha ansiedad por parte del jugador. Los amuletos, las cábalas, las distintas invocaciones de la suerte, adquieren una importancia diferente en los momentos finales del juego.
Muchas veces en esos instantes donde parece que el aficionado obtiene el premio con el próximo número cantado se escuchan los gritos de “línea” o “bingo”, desde alguna otra mesa o rincón del salón. En muchos y repetitivos casos, esos reclamos no son reales, son bromas. Bromas repetidas que buscan matar la ansiedad. Sigue leyendo…
