No se puede ser un gran apostador profesional de bingo mirando las máquinas de las demás personas, hay que concentrarse en el juego que estamos jugando y no si el del al lado gano 50, 100 o 1000 créditos, eso lo único que hace es que nos desconcentremos y perdamos el rumbo.
La idea de que quien se retira y la maquina queda vacía y puede dar un premio es bastante absurda, si se puede lograr, así no haya nadie en la máquina desde que abrió el casino.
De esta forma lo único que se logra es frustración dado que culpamos el hecho de haber dejado la máquina de bingo la cual nos estaba dando grandes beneficios por una que no conocíamos.
No debemos cambiar el rumbo, hay que mantener siempre el timón firme hacia un objetivo. Por ejemplo si usted se marco que gastaría solo 20 dólares en un juego de bingo electrónico en un gran casino y se retiraría cuando lograría 100 créditos, entonces debería hacerlo de cualquier otra forma esta traicionando las raíces de las apuestas profesionales y nunca logrará vivir del bingo.
Por último en el caso C, tenemos el típico caso del trozo de carbón que se convirtió en diamante. Alguien que conoce a la perfección del juego de bingo desde pequeño pero que no se da cuenta del gran potencial que tiene en sus manos y en el conocimiento del juego hasta que logra una gran suma de dinero la cual ganó gracias al juego de bingo.
