Enviado por Luciano el 06 07 2010

fin de semana pizzas y bingo 250x150 Fin de Semana, Pizzas y BingoLlego el fin de semana, el grupo de amigos decide por reunirse en la casa de la pareja más grande y alquilan un par de películas en el videoclub, todas con relación al bingo.

Parecería extraño pero no en este grupo de amigos, es que las parejas están dedicadas a jugar bingo profesionalmente y quieren estudiar más sobre el juego.

Ellos participan en grupo, como si fusen una manada o una colonia de lobos hambrientos de bingo, claro su truco es pasar desapercibido para que el resto del público no sepa que juegan en equipo y luego se dividen las ganancias.

Es una buena estrategia que da resultados, los cuatros van a la sala de bingo, luego se reparten lo ganado, lo dividen entre cuatro como corresponde sea el premio que sean que hayan ganado.

Cuando llega el fin de semana, casi como si fuese un ritual se juntan en una de las casas y piden cuatro o cinco pizzas al restaurante italiano más cercano.

Cuando el chico del delivery llega con las cajas de pizza y estas se abren el aroma a masa caliente junto con salsa de tomate y mozzarella invade el ambiente, todos saben que es el mejor momento de la semana y comienzan a debatir sobre cuál será el próximo torneo de bingo al que irán, cuáles serán las expectativas a lograr y cuanto tienen pensando gastar en cartones, mientras tanto cambian de película y siguen charlando de bingo entre pizza, cervezas y hot dog, es que el bingo siempre es mejor entre amigos.

Enviado por Luciano el 02 07 2010

el bingo de e2809clucianee2809d ii 250x150 El Bingo de “Luciane” IIRecordamos como comenzó la historia del bingo de “Luciane”, en aquel invierno de 1936. Un grupo de pobladores de un pequeño pueblo de Francia se habían reunido a jugar bingo ante la imposibilidad de desarrollar sus tareas habituales, trabajo, estudio, etc., tareas entorpecidas por las bajas temperaturas reinantes en toda Europa.

La primera cita a jugar bingo entre vecinos del pueblo fue todo un éxito, y se pusieron como meta llegar a difundir la actividad a más vecinos, y mejorar los premios, para hacer más interesante la concurrencia, y sin dudas darle otra importancia al bingo.

Semana a semana se sumaba más gente, mejores premios y otras actividades que se iban anexando al juego de bingo. El dueño de una imprenta local, no solo se sumó a las reuniones como parte de la vecindad, sino que fue el encargado de imprimir los cartones, ya no caseros sino cartones de mejor calidad y mas atractivos para los jugadores. Estos cartones comenzaron a tener un costo para los jugadores, lo que hizo que se juntara dinero entre todos los concurrentes para pagarlos.

Y asi, poco a poco, se fue profesionalizando el bingo de Mom Lachote, convirtiendo a algunos de los vecinos en jugadores de bingo expertos.

Pero todo pasa, y asi se fue el invierno. La primavera llegó mucho mas templada, mas agradable, mas propicia para retomar las actividades normales de los habitantes del pueblo.
Pero, que hacían con las reuniones de bingo de los viernes? preguntaban los entusiasmados jugadores del pueblo. La respuesta no se hizo esperar. El bingo continúa y se suma un día, se juega los días martes y viernes.

Enviado por Luciano el 24 04 2010

bingo y chocolate caliente 250x150 Bingo y chocolate calienteNada más lindo que jugar al bingo un domingo por la tarde en familia, sobre todo en invierno que se presta más para jugar un domingo a la tarde con una buena taza de chocolate caliente, como sola la abuela sabe hacer.

Sacar los cartones de bingo de la vieja caja de zapatos, un par de fichas, tapas de refresco o incluso porotos o habichuelas y hasta granos de maíz, todo sirve para marcar los cartones. La tarea de cantar los números casi siempre recae sobre el niño o niña de menor edad, su dulce voz como la de un ángel alegra la casa y todos ríen y divierten.

Al caer la noche un par de amigos, conocidos y vecinos de la familia se acercan para también divertirse jugando bingo, al pasar las horas los niños van a la cama y el chocolate caliente sigue saliendo de la cocina de la mano de la abuela.

Los hombres de mayor edad comienzan a apostar por dinero, al comienzo poco pero después las apuestas van creciendo, todos se divierten apostando y la alegría flota en el aire. Los granos de maíz se van convirtiendo en fichas y cada vez que alguien grita bingo las risas invaden la sala.

El olor a chocolate ya invadió el ambiente y todos están contentos de jugar bingo. Que bello domingo piensa la abuela, hace años que la familia no se reunía de esta forma, todo gracias al bingo y al chocolate caliente, que gran experiencia; muchos de los que juegan van a salas de bingo durante la semana para ganar dinero y le enseñas trucos a los mas novatos.