Enviado por Luciano el 07 07 2010

la vida de mom lachote y el bingo 250x150  La vida de Mom Lachote y el Bingo Luciane Mom Lachote, quien implementó jugar bingo para sobrellevar un duro invierno en su pequeño pueblo, poco a poco se fue convirtiendo en un gran jugador de bingo, y no solo eso, se convirtió en un gran empresario de este juego, organizando ruedas de bingo en su vecindad y llevando esta preciosa actividad a los pueblos vecinos.

Organizó grandes juegos de bingo en salones comunales, teatro, cines y fue incrementando su capacidad organizativa. Solo le faltaba dar el gran paso, llegar a Paris y llevarle a los parisinos la alegría de jugar bingo. Y así fue, en 1958 hizo algunos contactos con empresarios de la gran ciudad, y consiguió buena receptividad para comenzar una gran rueda de bingo con mucha publicidad y apoyo económico para brindar servicios el gran juego, y mejorar sustancialmente los premios.

Hasta ese momento, este esforzado trabajador, había logrado poner al bingo en un lugar de privilegio, pero le faltaba algo para consagrarse, jugar bingo en las grandes ligas, y ganarse los premios mayores.
Con los conocimientos adquiridos en tantos años de jugar al bingo, el conocimiento de cada movimiento de los bolilleros, y el manejo de varios cartones al mismo tiempo (no dos ni tres, una docena y más), emprendió el viaje de sus sueños a Canadá, donde ya el juego estaba muy desarrollado y muchos eran los jugadores profesionales de bingo.

En abril del año 1963, un viernes cualquiera, los sueños de Luciane Mom Lachote se hicieron realidad al ganar el Gran Bingo del Mississauga, Ontario, por una suma aproximada a los cuatro millones y medio de dólares americanos, las crónicas de la época no dan una cifra exacta.

Enviado por Luciano el 02 07 2010

el bingo de luciane 250x150 El Bingo de LucianeCorría el año 1936 y se vivía el invierno más crudo que se conoció en el hemisferio norte en cincuenta años. En un pequeño pueblo de Francia, se había convertido en una misión imposible salir a trabajar con normalidad, los 20 grados bajo cero no permitían continuar con la vida normal de sus habitantes. Un habitante de este pueblo, el Sr. Luciane Mom Lachote tuvo una genial idea, juntarse con un grupo de vecinos para darle un poco de calor al duro invierno.

Junto con su esposa Karine propusieron reunirse en el salón comunal de su barrio a jugar bingo. Pronto la respuesta de la vecindad se hizo sentir, todos querían jugar bingo. Y así pusieron día y hora, algunos hicieron los cartones, otros se encargaron de hacer un bolillero casero, con lo que tenían a mano. Una jaula para pájaros, sirvió de material para ello.

El viernes fue el día elegido para la reunión, los hombres llevaron la bebida, las mujeres se encargaron de la comida, salado para las menores de 50 años y dulce para las mayores de 50 años, todo muy organizado.

Así en esta primera cita binguera, se juntaron unas 60 personas, todo un acontecimiento para el pequeño pueblito del norte de Francia. Los premios no eran gran cosa, todos aportaron algo para ofrecer como premio, y el premio mayor fue en esta oportunidad un galón de gasolina, no parece mucho, pero en aquel lugar y en ese invierno, realmente era un premio muy apetitoso para los participantes del bingo de “Luciane” como le llamaron.

Enviado por Luciano el 28 06 2010

patrones de bingo y premios 250x150 Patrones de Bingo y PremiosUn científico de 54 años de edad en la localidad de Lancaster, Inglaterra, estudiando los patrones en las hojas de las plantas, hace un asombroso descubrimiento.
El en realidad no es ningún apostador, incluso en una entrevista televisiva dice que la última vez que jugó a algo fue de niño cuando jugaba a las canicas con sus amigos en la calle.

Una mañana el hombre se levanta y al estudiar una hoja de helecho ve como tiene cierto patrón numérico. Esta serie de patrones las va anotando en un libro que tiene en sus investigaciones que hasta ahora no han dado resultados. Uno de sus ayudantes ve esos números y queda helado. El hombre le pregunta que ha sucedido y le dice, esos números que usted anoto son los mismos números con los que ayer una señora ganó el bingo de la ciudad.

Cuando fueron a comprobar lo que había sucedido nadie lo podía creer, no solo eran los mismos números sino que también eran en el orden en que habían salido. Hasta ahora, el científico y el ayudante no han encontrado otro patrón para pronosticar un resultado de bingo, muchos dicen que es un mito, otros que fue simple suerte y otros dicen que en realidad en todos lados hay patrones y solo tenemos que verlos, será cuestión del destino que un dia esos patrones se crucen con la aleatoriedad de un bolillero de bingo para que se pueda pronosticar un resultado, créanlo o no hay gente que utiliza patrones y matrices para seleccionar sus cartones y mal no les va, así que tal vez sea ahora de realizar tu apuesta en el bingo.