El hombre ingresó muy rápido a la sala de bingo. Seleccionó el primer cartón que se le cruzo cerca y fue derecho a sentarse en su lugar habitual. Hoy todos los jugadores de bingo llegan algo tarde al inicio de la partida y casi no pueden ingresar a la sala.
Las bolillas hacen ruido en su bolillero y el silencio invade la sala expectante por las cifras que aparecen. Sólo algún ruido de lapiceras y de pies que golpean el piso. Todos los nervios aparecen ahora y salen para dar paso al bingo y sus números ganadores.
Al sentarse y aprontarse se dio cuenta de que no tenía su número preferido en el cartón. Todos los jugadores tienes una cifra ideal, en este caso era el número catorce. Pensó en cambiar el cartón con otro apostador, pero por algo se dio esa situación. Se intento calmar y desechó todos sus nervios. Ahora se apresta a recibir las bolillas y para eso abre bien sus ojos y oídos, nada más existía para él en esos instantes, nada se le podía escapar.
El juego de bingo fue bueno, juntó unos cuantos números en uno de sus cartones, pero no alcanzaron para lograr los premios por vértice o línea. El premio acumulado quedó para otra ocasión. Así es el juego de bingo y todos sus destinos. Una gran jornada de juego donde la pasó muy bien y se divirtió a lo grande. Además hubo mucho suspenso, pronto volverá a jugar bingo con más fortuna.
No todos los juegos de azar son recomendables para desarrollarse en los hogares. Si bien existen familias completas que asisten al casino o salas de juego en general, el bingo es una propuesta que desde sus orígenes se ha planteado y desarrollado en un ambiente familiar.
Por sus características sociales, el juego se adapta fácilmente a los diferentes contextos y situaciones sociales donde se plantea el evento. Evidentemente es un juego de azar, pero con un alcance muy extenso.
Lo interesante del juego es que no tiene un límite de edad para participar. Las normas sencillas motivan que numerosas personas se interesen en el ritmo que se orienta fundamentalmente a pasar un buen momento, hacer amigos y entretener los sentidos siguiendo la observación del cartón y agudizando el oído para escuchar los números.
Reglas sencillas
La capacidad del bingo para ser un juego familiar se encuentra fundamentalmente en sus reglas simples que pueden ser aprendidas por personas de cualquier edad. Un ejemplo de la facilidad y practicidad del bingo para adaptarse a diferentes contextos se encuentra en la utilización didáctica del juego. Sigue leyendo…
