El joven se encontraba de vacaciones en isla Margarita y por esas vicisitudes de la vida en cierto momento se quedó casi sin dinero.
Con muy poco dinero, o para comer ese dia, alquilar un cuarto o tomar un boleto de nuevo a tierra firma y luego ver como hacía para volver a su país.
De pronto en el mismo momento que estaba por tomarse la embarcación que lo llevaría hacia la costa y luego iría a la embajada de su país, una bella morena le da un folleto informativo sobre el bingo que se jugaría ese dia en la ciudad.
Casualmente el coste del ticket era el mismo que tenía en la mano, es decir, no daba para más nada, se jugaba a todo o nada con el bingo.
Compro dos cartones de bingo, el bingo que se jugaba era el de 75 bolillas y todo esta pronto para el espectáculo.
Sus expectativas eran solamente ganar algo de dinero para tener para unos días más y luego pagarse el boleto de regreso a su país que no era tan caro.
Pasaron los minutos y de pronto vio como el cartón de bingo se empezaba a llenar de círculos y ya faltaba poco para completar, de a poco las expectativas se hicieron más grande y termino por largar una palabra de su boca casi con timidez y vergüenza porque era la primera vez que ganaba, esas palabras fueron BINGO.
Al pasar a cobrar el premio, le dijeron que había ganado el segundo premio mayor, esa palabra lo desalentó pensando que era poco dinero, pero cuando le dieron U$S 4000 dólares en premio su sonrisa no se fue nunca más de su cara.
Una de las razones por las cuales el bingo virtual se ha vuelto tan popular es que el número de personas dentro de una sala no tienen límites haciendo que los botes progresivos acumulen cifras millonarias, tanto que una casa de apuestas o salón de bingo tradicional no pudiese administrar.
Las tecnologías de la información han hecho que las salas de bingo en línea sean más eficientes que las tradicionales al tener sistemas de pagos muchos más seguros, eficaces y rápidos, sin ocasionar cuellos de botellas a la hora de comprar cartones o revisar un billete para la compra de cartones, al ser todo electrónico y vía internet todo es más rápido y sencillo.
Por eso, no existen límites para el número de usuarios en una sala de bingo, lo que lleva a que el bote, si es progresivo alcance proporciones que harían tambalear hasta al más profesional de los jugadores de azar.
Por ejemplo si nos encontramos en una sala de bingo virtual, los botes de seguro son enormes, ahora bien, como negativa tenemos menos chances de ganar, o mejor dicho nos será mas difícil ganar y nos llevará más tiempo ya que las posibilidades están determinadas por el número de jugadores y en el caso de los sitios en línea hay lugares donde se pueden superar los mil usuarios por ronda muy fácilmente.
En este caso, si tuviésemos mil usuarios y cada uno de ellos comprase cuatro cartones, significaría que hay cuatro mil cartones de bingo en juego, lo que reduce nuestras posibilidades a un en mil o mejor dicho cuatro en cuatro mil, en resumen 0.001.
