El establecer límites en las apuestas puede ser un truco muy pero muy viejo, pero eso no significa que no funcione eficazmente como el primer dia que funcionó. Siempre es conveniente que uno se establezca limites en el bingo, como dice el dicho popular todo en exceso es malo, de la misma forma estar continuamente apostando en el bingo no puede ser tan fructífero como pensamos.
La idea no es apostar siempre como venga, sino apostar la menor cantidad de dinero de nuestro bolsillo y multiplicarlo por mil de forma que siempre estemos apostando con dinero que salió del bingo y no de nuestro trabajo, sueldo o tarjeta de crédito. Tanto para las perdidas como para las ganancias el establecer límites en las apuestas es lo mejor que podemos hacer si queremos formar realmente un bankroll con el cual podamos vivir sin trabajar y sin mayores esfuerzos gracias al bingo.
No será necesario tener al bingo como algo extra dado que será nuestra principal fuente de ingreso y eso no tiene nada de malo, quien no lo entienda de esa forma no merece nuestro respeto. El bingo es uno de los juegos más respetados a nivel mundial dentro de la industria del gambling y lo seguirá siendo, así que no tiene nada que temer del bingo y sus apuestas.
Como mencionamos lo mejor es apostar poco, de la forma más eficiente, de esa forma, el dinero ganado se reinvierte en el bingo, el 75% va nuevamente al bingo, sea en internet, bingo electrónico o una sala de bingo, el 25% de las ganancias las podemos dejar para el ocio personal o como un respaldo económico para tiempos de crisis.
En la actualidad
La industria de las apuestas indígenas ha significado ventajas como grandes problemas para la civilización de nativos americanos. Debido a su distribución poblacional dispareja a lo largo de todo el territorio de los Estados Unidos (mientras que algunos estados no poseen alguna reservación indígena, otros albergan a varias de ellas) los frutos de la industria de las apuestas no han beneficiado a la comunidad por completo.
Aún en aquellas reservas que han albergado y se han visto beneficiadas financieramente por sus casinos, se ha descubierto crimen organizado y violencia, producto del movimiento de millones de dólares.
Una joven generación de nativos americanos ha emigrado hacia las ciudades. Con ello, han cambiado sus nombres o los han adaptado, y se han insertado en la sociedad a través de la cual han podido, desde las artes, la política, o lo que estuviera a su alcance.
Hay secuelas y ramificaciones de estas viejas injusticias y de la corrupción, que en los últimos años se han asomado a la superficie. Los asuntos de los casinos en las reservas de nativos americanos continuará siendo un tema de debate acalorado durante los próximos años.
La industria de las apuestas en territorios indígenas es un negocio que aporta $19,4 mil millones anualmente. Por ello, es fácil entender que la apertura de un casino es sumamente atractiva para cualquier reserva. Aunque el centro de bingo originario generó $ 100 millones en su primer año, con un número tan significativo, las tribus que no son reconocidas por el gobierno Federal están solicitando un reconocimiento oficial que les permita abrir sus centros de apuestas.
Para aquellas tribus que no gozan del beneficio de los ingresos de un casino, la vida dentro de las reservas es extremadamente difícil. La pobreza y el analfabetismo conllevan crímenes y embarazos en cortas edades.
La industria
Actualmente el dinero generado por los casinos en las reservas indígenas es mayor a la suma combinada de centros de apuestas tales como Las Vegas y Atlantic City. Las recientes estadísticas indican que ya son alrededor de 367 establecimientos de apuestas indígenas en los Estados Unidos. Ya que algunas tribus tienen más de una empresa de apuestas, este número representa sólo a 224 tribus federalmente reconocidas. Sigue leyendo…
