Enviado por Daniel el 05 09 2009

El juego en línea es una de las expresiones del azar que mas rápidamente se ha extendido por todo el mundo. La increíble capacidad del juego de bingo para adaptarse a las diferentes propuestas tecnológicas y superar las fronteras de los canales de comunicación ha contribuido a la gran aceptación del juego online.

En algunas regiones del globo la familiarización con Internet es más extensa y aceptada que en otras. Esta incorporación de la red a las conductas de comunicación habituales es una de las razones por las cuales el bingo es aceptado y practicado de un modo creciente.

Es importante destacar que la regularización del juego virtual en muchos países del globo, es una herramienta de gran valor para su popularización con la protección necesaria para jugadores y salas dentro de un marco legal importante.

Explosión

La masiva concurrencia de aficionados a las salas virtuales ha contribuido a que se produzca en algunas regiones específicas una explosión de sitios web que ofrecen salas de juego virtual. Ante esta situación, es de gran importancia que los jugadores verifiquen la legalidad y solvencia de los operadores donde desarrollan el juego.

Observar las salas y aplicar un buen criterio de selección es fundamental para obtener una buena calidad del juego y proteger los intereses personales y el dinero en salas legales. Además con la creciente oferta, evaluar la atención al cliente y el soporte técnico son acciones que contribuyen de un modo concreto a verificar la calidad del servicio y la solvencia económica de las salas.

Enviado por Maria el 12 05 2009

mente compu 250x150 Jugando Bingo Ejercitas Tu Cerebro Es frecuente asociar el bingo a un juego pasivo, que no requiere de mucha participación del jugador. Incluso, muchas personas piensan que es un juego de “viejos” donde siempre se les representan salas colmadas de adultos mayores.

Esto es un mito. Las estadísticas ya han echado por tierra el tema de la edad de los jugadores, pero ahora, ha aparecido un estudio que indica que, lejos de ser un juego pasivo, el bingo ayuda y mucho a las funciones de nuestro cerebro.

En un estudio realizado con personas entre 18 y 82 años pudo comprobarse que las personas que juegan al bingo son más memoriosas y tienen una capacidad más amplia para retener diferentes funciones mentales. A esto se suma que, en general, lograr mayores grados de concentración que los no jugadores. Los resultados obtenidos para los jugadores son similares a los obtenidos para las personas que completan crucigramas.
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