Luciane Mom Lachote, quien implementó jugar bingo para sobrellevar un duro invierno en su pequeño pueblo, poco a poco se fue convirtiendo en un gran jugador de bingo, y no solo eso, se convirtió en un gran empresario de este juego, organizando ruedas de bingo en su vecindad y llevando esta preciosa actividad a los pueblos vecinos.
Organizó grandes juegos de bingo en salones comunales, teatro, cines y fue incrementando su capacidad organizativa. Solo le faltaba dar el gran paso, llegar a Paris y llevarle a los parisinos la alegría de jugar bingo. Y así fue, en 1958 hizo algunos contactos con empresarios de la gran ciudad, y consiguió buena receptividad para comenzar una gran rueda de bingo con mucha publicidad y apoyo económico para brindar servicios el gran juego, y mejorar sustancialmente los premios.
Hasta ese momento, este esforzado trabajador, había logrado poner al bingo en un lugar de privilegio, pero le faltaba algo para consagrarse, jugar bingo en las grandes ligas, y ganarse los premios mayores.
Con los conocimientos adquiridos en tantos años de jugar al bingo, el conocimiento de cada movimiento de los bolilleros, y el manejo de varios cartones al mismo tiempo (no dos ni tres, una docena y más), emprendió el viaje de sus sueños a Canadá, donde ya el juego estaba muy desarrollado y muchos eran los jugadores profesionales de bingo.
En abril del año 1963, un viernes cualquiera, los sueños de Luciane Mom Lachote se hicieron realidad al ganar el Gran Bingo del Mississauga, Ontario, por una suma aproximada a los cuatro millones y medio de dólares americanos, las crónicas de la época no dan una cifra exacta.
Al igual que en cualquier otro ámbito de la vida donde haya personas que sobresalen de la media, otras que se quedan en la mediocridad y otras que son perderos continuos, el bingo no es un elemento asilado.
Primero pregúntate a ti mismo ¿quieres ser un gran jugador de bingo profesional? O ¿quieres seguir mirando como gira el bolillero y otros se llenan de dinero mientras tú pierdes y pierdes?
Perder no está mal, es parte de la naturaleza del juego de bingo, pero cuando se hace una costumbre que no te puedes sacar de arriba ya entras a pensar como perdedor y no te das cuenta de que si, con tu potencial, con tus ganas, con tu garra, ímpetu y esfuerzo mas la ayuda que te brindamos puedes salir de ese pozo y puedes gritar a los cuatro vientos:
¡Yo soy un jugador profesional de bingo, que lo sepa todo el mundo! Apuesta, gano, apuesto pierdo, apuesto pero me encanta jugar bingo y nadie me para.
Soy una máquina de ganar y ganar, el bingo es mi amigo, el bingo me ayuda y el bingo me da las alegrías y tristezas.
Sé un profesional de bingo desde este mismo momento.
¿Qué necesitas?:
Un ordenador
Conexión a internet
Un correo electrónico
Regístrate en una sala de bingo
Listo ya estas apostando dinero al igual que los cientos de miles de profesionales que se ganan la vida con los sorteos de bingo.
No caigas en la mediocridad de los perdedores, a partir de ahora eres un gran jugador de bingo en potencia que espera por explotar en la próxima sala de bingo en línea.
Estar sentado en la sala de bingo del casino de la ciudad esperando por que se concrete el cartón mágico puede ser algo agotador, frustrante y hasta cansador para muchos, pero no para los ganadores de bingo.
Los jugadores profesionales de bingo son una raza aparte de los jugadores comunes u ocasionales., ellos siempre están para decirle si al bingo, nunca se pierden un bolillero, están con lo último en tecnología para seguir de cerca el evento. Con calculadora en mano comienzan a sacar cuentas de cuantos cartones necesitan, si precisan tres, cuatro o diez.
Luego con un par de trozos de cinta adhesiva adhieren los cartones para que no se les pierdan, cuando en el tablero electrónico sale el ultimo numero y completa la serie, el jugador ganador no salta como un loco para que los demás lo vean, no nada de eso, ganar ya se ha convertido en una rutina diaria, un dia cien, otro dia cincuenta, la semana que viene doscientos, siempre ganando euros y dólares con el bingo como aliado.
No es una tarea difícil, pero tampoco imposible, quien se propone ser un ganador de bingo, sabe que en jugarbingo.com encuentra una gran fuente de información sobre trucos, consejos, estrategias y anécdotas de grandes jugadores de bingo de todo el mundo.
Para comenzar puede optar por no ir al casino o la sala de bingo si dispone de poco tiempo, porque no mejor registrarse en una sala de bingo en línea para probar suerte. Quien le dice con diez o quince euros que arriesgue puede terminar ganando cientos de miles de euros en tan solo un par de minutos.
Pero esto teóricamente parece fácil aunque a veces no resulta tan fácil de poner en práctica, todos queremos ganar en el bingo, jugar, divertirnos y ganar miles de euros en un dia.
¿Es imposible? No, para nada, pero tampoco es algo mágico, para convertirse en un profesional existen ciertos trucos que debería aprender, como por ejemplo:
Antes de realizar una apuesta por dinero real en internet, intente jugar un par de veces o mejor dicho varias veces por dinero virtual sin valor o puntos, de forma que entienda a la perfección el funcionamiento del juego, también le servirá para practicar algunos sistemas de apuestas de bingo.
Una vez que se sienta calificado para jugar por dinero, hágalo.
El siguiente truco es establecer límites, tanto para cuando pierda o gane debe tener bien en claro que lo mejor de todo es establecer límites que le den el alerta para retirarse del juego.
Imagínese una cifra que es lo recomendando para perder y otra para ganar, cuando alcance el 80% de esa cifra sea cual sea comience a levantarse o retirarse, será lo mejor, no se arrepentirá y verá que le ira mucho mejor en las apuestas. Marcar un límite de crédito en el bingo es el secreto número uno para que a la larga podamos vivir del bingo.
Trata de jugar con dinero del bingo, es decir, si a usted le fue bien en una sesión de bingo, donde por ejemplo fue con 20 euros y termino ganando 500, guarde los 480 euros y en la siguiente ronda vaya con 20 euros ganados con no 20 euros de su bolsillo, así me manejan los profesionales de bingo, que de esto saben y mucho.
