Este juego se remonta a la época del siglo XVI en Italia, llamándose en este tiempo “Lo Giocco del Lotto d’Italia”. Para ese entonces no se necesitaba jugar en una sala, sino que se podía realizar desde los hogares todos los días domingos. Siendo una suerte de lotería que se trasladaba de feria en feria, pasando por todas las regiones de Italia.
Eso sí, las reglas eran muy parecidas a las que hoy conocemos. La gran diferencia se encuentra en que no existían tantas variables como hoy en día. Ya para el año 1700 este pasatiempo llega a Francia, Alemania y México, siendo todo un éxito y viéndose, por lo tanto, trasladado a Estados Unidos en el año 1930.
Es ahí donde recibe el nombre de Bingo, puesto un jugador al vencer gritó Bingo en vez de beano. Un dato sumamente interesante es el siguiente: El diseño de los cartones es obra del matemático Leffler, quien los creó en base al pedido que le realizó Edwin S. Lowe.
Es así como nació y se expandió el juego que hoy conocemos por bingo, llegando finalmente a todo el mundo. Y hoy a su computador. Sin duda este entretenimiento ya ha cautivado a millones de personas de todas las edades y etnias, sin duda la diversidad es parte de su gracia, pero la psicología de los participantes es única.
Cada competidor quiere una sola cosa…Ganar, y para ello se centra en la cantidad de números que tiene la modalidad y a la mayoría le encanta la de 90. Noventa cifras en una ficha cuadrada, ya sean físicos u online, que permiten acercarse al gran sueño.
Recientemente ha salido a la luz un estudio realizado por la Universidad de Southampton que habla de los importantes beneficios del bingo para la mente del ser humano. El departamento de psicología ha estudiado la respuesta de más de un centenar de personas de entre 18 y 82 años. La mitad del grupo de personas jugaba al bingo y la otra no.
El Bingo requiere cierta velocidad de respuesta en un tiempo no muy extenso a diferencia de otros juegos como el ajedrez o el backgammon entre otros. El resultado del estudio ha indicado que aquellos que jueguen al bingo con frecuencia mantendrán la cabeza en actividad y serán más agiles mentalmente.
El resultado del estudio dejo sorprendidos a sus miembros que todos los jugadores de Bingo demostraron ser más agiles y rápidos que aquellos que no jugaron, pero como si fuera poco en muchos casos las personas mayores se mostraron más hábiles que las jóvenes.
En términos generales los jugadores viejos y jóvenes fueron capaces de llegar al mismo nivel de velocidad mental con solo jugar al Bingo. En el Reino Unido, donde se realizo el estudio, más de 3 millones de personas practican el Bingo, y es el juego preferido de las personas.
