Al bingo como a todos los juegos donde interviene el dinero debemos jugar con cuidado y atendiendo también el bolsillo de cada uno de nosotros, además del juego. Este juego es bien interesante para jugar en familia o salir con amigos a jugar, siempre esperando con ansias la salida de los números predilectos, los mayores son los números con más posibilidades de salir.
Es bueno tener claro que no jugamos para ganar siempre, sino para divertirnos y luego si ganamos mejor aún, no podemos desesperarnos en ganar y pensar solo en eso. No se puede sufrir en el juego de bingo, es un entretenimiento que nos conduce a un relax, que nos permite una excelente aventura, un riesgo que nos saca de este mundo gris y aburrido muchas veces. Entonces no se puede pedir préstamos para jugar y enloquecerse con el pozo de bingo para ganarlo de una sola vez.
Debemos mantener la cabeza fría y saborear el juego. Esperar con confianza las bolillas y conocer todas sus reglas elementales. El juego de bingo es eso, es un reto que aceptamos y podemos ganar o perder. Pero eso no quiere decir que comencemos a sufrir y queramos ganar a toda costa sin importar las consecuencias futuras. Siempre resulta interesante pensar con la cabeza bien ubicada y no seguir los impulsos ni desesperarse por conseguir un fin que a veces demora en llegar, pero que siempre llega.
Lo lindo que tiene este juego de bingo, el juego de las bolillas es que concurre siempre mucha gente a jugar y disfrutar. Y ahí, en todas las salas de casino es donde se presta para conocer gente, conversar y aprender nuevas tácticas de juego. Lo mismo sucede en la red de Internet, una ventana para todo el mundo. Es en los sitios y páginas Web de juegos donde uno además de jugar puede y debe conversar con otra gente y cambiar opiniones y más.
Parece muy importante esto de conocer gente y jugadores aficionados de bingo, ya sea en vivo y directo o a través de la red. Tenemos la posibilidad de ponemos a conversar y compartimos momentos de bingo y de la vida, nunca se sabe cuando vamos a necesitar a estos compañeros de juego. En nuestra vida todos aquellos que conocemos pueden llegar a ser importantes, quien te dice que alguna vez tu ayudes a algún contacto de juego o al revés.
Estas son las cosas lindas del juego, del bingo, uno de los juegos donde no se necesita nada más que comprar algunos cartones ganadores y esperar su llenado total. Mientras te pasa la vida y disfrutas de estos momentos de completar los cartones o alguna línea y conocer gente, vas participando de las historias del juego de bingo y pasas a compartir esos momentos emocionantes y con suspenso del canto de las bolillas. Vamos anotando en los distintos cartones más que números favoritos, vivencias gratas de nuestras propias vidas.
Y te quedan pocas bolillas y de a poco van apareciendo en la pantalla y la emoción sigue subiendo y vos que no lo podes creer. Esta es una situación que siempre soñamos, cuando nos ponemos a jugar bingo. Las jugadas son increíbles y cada una tiene sus historias, igual que los números. A todos nos gusta jugar, por que esta bueno por que podemos ganar, siempre jugamos para ganar, no siempre se da, porque el juego es así tiene sus reglas.
Las bolillas van saliendo y uno tiene que saber jugar y esperar a que sus números salgan. Hay veces que pasamos esperando, es algo así como la vida, hay que aprender a tener paciencia.
Es la que nos queda esperar, jugar y esperar, mientras la pasamos bien y nos consolamos de que jugamos para divertirnos y nada más. Tal vez el bingo es el más juego de todos y en el que no se sufre tanto por perder, se juega menos que en otros juegos y es un poco más tranquilo. Aunque igual hay bingos con premios importantes que vale la pena probar. Siempre debemos jugar tranquilos y divirtiéndonos, junto a la gente que queremos, este juego es para juntarse y encontrarse y para festejar cada numero que sale, por que es un paso más a la alegría.
Uno de los juegos de azar más conocidos en el mundo y de los cuales tiene mayor aceptación entre las personas en todo el orbe, es el juego del bingo. El sueño de estar jugando y gritar ¡bingo! Al completar el cartón y así poder albergar la alegría de haber ganado o con el deseo de ganar algún incentivo o recompensa es el anhelo de muchos.
Las personas que corren algunos riesgos y se someten a las vicisitudes de los juegos de azar, deben tener a la suerte como compañera, ya que este es un factor primordial para dichos juegos y con mayor razón cuando el juego se transforma en una forma de ganar dinero.
Si tú eres una de estas personas que disfruta ganando y que esta dispuesta a circular por la brecha de los riesgos, el juego del bingo es perfecto para ti.
El bingo es entre los juegos de azar ideal para practicar, debido a las facilidades con que cuentan las persona para desarrollarse en dicho juego y aún se presenta una mayor facilidad al practicar el bingo en línea, y esto se debe a que no se necesitan destrezas previas ni algún tipo de conocimiento específico que lleven relación al bingo.
Y es por esta misma razón que dicho juego se complace de tener una basta gama de seguidores en países tan diversos y con un rango bastante amplio de adeptos sin importar su condición, en donde se incluyen niños, jóvenes, adultos y hasta nuestros abuelos.
“¡Bingo!” gritó una vez más con euforia doña Lucrecia, quien ya lleva más de 20 años jugándolo en forma regular. Gracias a esta rutina suya, ha podido realizar viajes a lugares maravillosos, renovar electrodomésticos e incluso ha quedado muy bien entre sus familiares y amistades al regalarles productos que ella ya tiene.
¿Será que ella tiene una suerte especial para este a menudo esquivo juego? “Talvez tenga una cuota de eso” –reconoce- pero además cumple con unas técnicas que nos va revelar.
“Primero” – nos confiesa- “deben jugar con más cartones. Hay quienes compran sólo uno, pero si tienen unos cuatro obviamente las posibilidades se multiplican. Cada vez que un número es cantado, marcarlo inmediatamente en todas las fichas que tenemos. Otra elemento vital es la concentración al jugar.
Olvidémonos por un momento de ir a comprar una bebida y evitemos compañías que nos distraigan. Nuestro foco debe ser el juego. Es lamentable ver como alguien se da cuenta ya muy tarde que tenía todos los números de las bolitas sacadas”.
Los números siguen sus reglas y los jugadores de bingo deberán respetar los caprichos de éstas. Siempre los jugadores tendrán que estar muy atentos al juego de cartones y poner mucha atención a los movimientos de los rivales. Seguimos jugando al bingo y los números siguen apareciendo de la forma que quieren, las distintas cifras marcan el rumbo de la partida y la música de los números y cartones sigue sonando en la sala de juego.
Si bien la gracia del Bingo no es el dinero extra ganado, sino que el ambiente de diversión y emoción que lo rodea, le otorgaremos algunos trucos en caso de que quiera simplemente vencer.
Lo primero a considerar es el número de jugadores que se encuentran participando, puesto que le conviene jugar en caso de que existan menos competidores, ya que todo será más ordenado y podrá concentrarse en la meta.
Luego, debe absorber toda la experiencia posible ejerciendo esta actividad cuantas veces pueda. Es así como se familiarizará con el ambiente, las reglas y los competidores. No hay mejor manera de resolver cualquier duda que lo asalte.
Y si decide practicar esta actividad online, debe elegir el mejor casino en la web. Puesto que existen muchos sitios que ofrecen una variedad de diversiones con diferentes directrices y es de suma importancia escoger aquellas páginas que gocen de la licencia correspondiente para recibir apuestas, es decir, aquellas que no incurran en actos ilegales. Solo de esta manera podrá desenvolverse en forma segura, sin ser objeto de alguna figura delictual.
Finalmente recuerde que, como ya explicamos previamente, la esencia del bingo está en formar parte de un círculo social ameno y divertido, en el cual se pueden ganar amistades.
Hoy incluso lo puedes practicar cómodamente desde un computador. Aunque le recomendamos hacer eso desde su casa, para que no pierda su trabajo.
Este juego se remonta a la época del siglo XVI en Italia, llamándose en este tiempo “Lo Giocco del Lotto d’Italia”. Para ese entonces no se necesitaba jugar en una sala, sino que se podía realizar desde los hogares todos los días domingos. Siendo una suerte de lotería que se trasladaba de feria en feria, pasando por todas las regiones de Italia.
Eso sí, las reglas eran muy parecidas a las que hoy conocemos. La gran diferencia se encuentra en que no existían tantas variables como hoy en día. Ya para el año 1700 este pasatiempo llega a Francia, Alemania y México, siendo todo un éxito y viéndose, por lo tanto, trasladado a Estados Unidos en el año 1930.
Es ahí donde recibe el nombre de Bingo, puesto un jugador al vencer gritó Bingo en vez de beano. Un dato sumamente interesante es el siguiente: El diseño de los cartones es obra del matemático Leffler, quien los creó en base al pedido que le realizó Edwin S. Lowe.
Es así como nació y se expandió el juego que hoy conocemos por bingo, llegando finalmente a todo el mundo. Y hoy a su computador. Sin duda este entretenimiento ya ha cautivado a millones de personas de todas las edades y etnias, sin duda la diversidad es parte de su gracia, pero la psicología de los participantes es única.
Cada competidor quiere una sola cosa…Ganar, y para ello se centra en la cantidad de números que tiene la modalidad y a la mayoría le encanta la de 90. Noventa cifras en una ficha cuadrada, ya sean físicos u online, que permiten acercarse al gran sueño.
Las reglas de el bingo son muy sencillas y fáciles de recordar:
En primer lugar existe un anfitrión que “canta” las cifras correspondientes a cada bola que sale del bolillero, todo esto es al azar por supuesto. Luego de conocer el número, el jugador debe marcarlo en su cartón o cartones, en caso de haber adquirido más de uno. Recuerde, no utilice más tarjetas de las que pueda manejar.
En segundo lugar, existirá un tablero en el que se colocarán los dígitos que van saliendo y el modelo que se está jugando.
Y, en tercer lugar, se debe tener siempre presente qué patrón corresponde a cada juego, ya que cada uno representa un grado de dificultad diferente, siendo unos más difíciles que otros.
Los prototipos más sencillos son aquellos que se componen por líneas rectas, ya sean verticales, horizontales o diagonales.
Por otro lado se encuentra el “coverall”. Este tradicional y sencillo arquetipo consiste en cubrir todos los números de la tarjeta.
Finalmente, el ganador será quien complete algunas de las formas. En este caso se debe pausar el juego con la finalidad de corroborar los números. Si existe más de un vencedor, el premio debe repartirse entre ellos.
Si bien las directrices son simples, lo que atrae a las personas es el entretenimiento. Puesto que la diversión del bingo implica una forma de combatir el estrés, ya que es una oportunidad de compartir y disfrutar un momento agradable y placentero.
Por lo demás, también existe la posibilidad de llevarse a casa una suma de dinero altamente deseable.
Se afirma, por una parte, que el bingo ya se jugaba en el antiguo Imperio Romano, pero por otro lado se dice que sus antecedentes se remontan al año 1534 en la península itálica, siendo una derivación del juego “Giuoco del Lotto d’Italia” creado en la ciudad de Florencia.
La teoría señala que los comerciantes florentinos trasladaron este tipo de diversión a los países vecinos, tales como Alemania y Francia. Y en Alemania se comenzó a utilizar este pasatiempo con fines educativos.
Este juego de azar no solo permite ejercitar la mente, sino que también la atención y la concentración. Es por esto que muchos especialistas aconsejan practicarlo, ya que desarrolla esas áreas de la inteligencia antes mencionadas, puesto que se agudizan y ejercitan los sentidos.
Históricamente este entretenimiento se ha encasillado a las personas mayores, pero con los avances de la tecnología, hoy internet permite que tanto adultos como jóvenes disfruten de los beneficios del bingo.
De esta manera todos pueden divertirse y a la vez estimular las funciones de la inteligencia, puesto que para jugarlo se requiere de una capacidad de concentración y de seguimiento. Esto último porque se deben escuchar los números que se cantan y seguir cada número en la ficha.
Por último, teniendo en cuenta las reglas de cada juego, cada participante debe crear una estrategia. Lo que conlleva un trabajo mental importante. Es por esto que el bingo no es un simple pasatiempo, sino que al igual que muchos otros juegos, permite desarrollar capacidades mentales de concentración, atención y creatividad.
El primer acto a realizar, para proceder a jugar bingo, es comprar los cartones. Siendo el máximo de 48 tarjetas, existiendo grupos de 6 y cada grupo recibe el nombre de tira de cartones. Así, puedes obtenerlos sueltos o completos. Te recomendamos estudiar con cuál tienes más probabilidades de ganar. De esta manera se puede comenzar con la actividad.
Es así que este pasatiempo consta de 2 partes, y cada una tiene un premio: La primera parte se denomina Línea y la segunda parte se llama Bingo.
Cada ficha tiene cifras del 1 al 90, y el primer competidor que complete una línea horizontal gana una proporción del premio. Luego, el que logre concluir con todos los números, debe cantar bingo y se llevará el resto de la ganancia.
El modelo de ficha que se juega, se muestra en la parte superior izquierda de la pantalla. Es importante conocer la figura a completar, la cual puede consistir en una línea recta, ya sea horizontal, vertical o diagonal. O en un “coverall”, es decir, se deben juntar todas las cifras para vencer.
También se reflejará arriba la cantidad a ganar según el bote acumulado. Este último se incrementa en base al porcentaje que se deduce de la compra de cada tarjeta. Por lo tanto, mientras más fichas se compren, más aumentará el bote.
Debes estar muy atento a los dígitos anunciados, puesto que no pasan más de 10 segundos entre uno y otro. E inmediatamente debe marcarlos, lo cual es parte de la diversión.
Recuerde que todo termina al momento de aparecer un ganador, es decir, cuando alguien cante BINGO y se verifique que los números correspondan. Luego todo vuelve a comenzar.
