Una de las estrategias poco conocidas por su complejidad se basa en la teoría de la aleatoriedad, creada por un brillante matemática ingles de apellido Tippett, de ahí el nombre.
Esta teoría se basa en los números de bingo, a los cuales el matemático llamo “números probables”, determinando que existe un promedio virtual de números, el cual es 38, así que usted puede elegir entre número más cercano al 1 y al 75, con el fin de alejarse de ese promedio.
Si creáramos una gráfica con los número del 1 al 75, se generaría una parábola donde el centro es en realidad 37.5 pero se seleccionó el 38, la teoría indica que debemos seleccionar un cartón con números que se alejen del centro de la parábola, es decir, números que se acerquen mas al número más bajo, es decir el 1 y luego al más alto, o sea el 75.
La teoría de Tippett funciona en un juego corto, es decir, cuanto más duración tenga la partida, menos probabilidades de que salgan nuestros números tendremos, por lo tanto si deseamos participar en una ronda larga, es mejor utilizar la teoría la inversa, es decir, seleccionar números cercanos al 38.
Ahora bien, ¿Cómo determinar si un juego será largo o corto?
Todo depende de la modalidad en la que estemos jugando, por ejemplo si estamos jugando a al bingo cuatro esquinas, el tiempo que tardaremos en llenar una línea diagonal será mucho mayor que el bingo clásico, por lo que las partidas de bingo de cuatro esquinas pueden considerarse partidas largas.
