La historia del juego del bingo, en la versión comercial que conocemos en nuestra actualidad, puede fijar sus orígenes en 1929. Por aquél año, un hombre de apellido Lowe, empresario de la industria de juegos y juguetes, hacía poco que había comenzado con sus operaciones mercantiles. Sin embargo, su negocio parecía poco prometedor debido al gran quiebre económico. Cuando estaba manejando su auto por Jacksonville en Georgia, Lowe tomó algún tiempo libre, y se detuvo en una feria del condado.
Allí encontró una tienda que había reunido a mucha gente. Parecía algo interesante, y el empresario se acercó a ver qué es lo que sucedía allí. Se encontró con una variación del juego de Lotto, la cual había recibido el nombre de Beano. Lowe rápidamente tomó acción en este suceso, presentando su juego. Poco tiempo después, muchos oficiales eclesiásticos y sacerdotes se aproximaron a él, para pedirle el permiso de utilizar el juego del bingo para realizar colectas de dinero para caridad.
Un sacerdote de Pennsylvania, en Wilkes-Barre, intentó promover la práctica del juego del bingo en iglesias. Con esto, Lowe se dio cuenta de que el bingo del Reino Unido podía ser utilizado de manera muy exitosa para eventos de caridad. Así, las organizaciones sociales y las iglesias podrían entretener a las multitudes, mientras colectaban el dinero del precio de los cartones de juego, para darles un muy buen uso.
Hoy hablaré de la noticia de una sala de bingo. En ella se nos habla que en Valencia y Castellón ha descendido el número de cartones de bingo vendidos un 7%, con respecto al mismo periodo del año anterior.
La comunidad de Madrid tiene impuestos muy altos para el bingo
Luego leo otras noticias por ahí que dice que en la comunidad de Madrid el bingo solo ha pagado más impuestos que el resto de sectores del juego ¡juntos! Esto representa que el bingo ha abonado más impuestos que las máquinas tragamonedas, los casinos, y las loterías, rifas y apuestas tomados juntos.
Leyendo esto somos conscientes que el sector del bingo hispánico esta en clara desventaja en contra del pedazo que queda de los juegos de azar, ya que tiene una fiscalidad más encumbrada que el resto de ellos, y que por tanto al tener que solventar más impuestos, el coste de las recompensas que tienen que compartir es menor.
El numero de salones de bingo hispánicos es menos año tras año, y teniendo en cuenta que estamos hablando de un juego muy divertido y que tiene una gran tradición de juego en España me pregunto si esto estará pasando por esto que acabo de decir de los impuestos y los premios, o por que la gente ha encontrado otras formas de ocio con las que pasar su tiempo libre.
Bombo de Bingo
Yo pienso (y quiero pensar) que se debe a lo primero, y ya que el bingo en España genera miles de puestos de trabajo, el gobierno debería hacer algo para solucionar este problema.
Cada comunidad franca es la encargada de instaurar la fiscalidad conveniente a las salas de bingo. Pero considero que sería una gran medida si el gobierno central instituyese una fiscalidad equivalente para todos los bingos hispanos. Sigue leyendo…
