Los amigos se juntan una vez al mes a jugar y disfrutar de una gran partida de bingo. Son unos cuantos ellos y los juegos se ponen cada vez más interesantes con muchas emociones que luego recuerdan y se divierten contando cuentos y anécdotas del juego. También nunca falta un poco de alcohol pone un toque distinto a la velada, todo está pronto, se comunican y organizan la partida de este mes, solo faltan las luces y que las bolillas comiencen a rodar.
El juego de bingo ya está por comenzar. Todos los útiles prontos y sólo resta llegar a un par de jugadores a la sala de encuentro.
Mientras esperan conversan y eligen los cartones, los primeros pueden elegir y llevan un poco más de ventaja si aciertan con la selección adecuada, Los números son la especialidad de todos ellos y los buscan en todos lados. Ya arribaron los últimos participantes y rápidamente comienzan a jugar y disfrutar del bingo. El pozo fue creciendo desde hace tiempo y hoy está más que interesante, son una muy buena cantidad en euros.
Las cervezas animan el bingo y el calor se matiza con un ventilador que hace ruido y no deja concentrar a los jugadores en sus cartones. Todos conversan y bromean, se divierten con el bingo y gritan a la espera de los números que parece nunca van a ser cantados.
De esta forma parece que el juego seguirá hasta el amanecer, hora de descansar y empezar a preparar el próximo bingo de garaje.
